Sobre nosotros

Los que generamos este proyecto estamos convencidos de que el ser humano puede salir de cualquier situación pecaminosa en que se encuentre pero debe quererlo y esforzarse, aceptando la Gracia de Dios en su vida.

El proyecto “San Dimas” tuvo su origen en el “Año de la Misericordia”, que fue un jubileo extraordinario que comenzó el 8 de diciembre de 2015 y concluyó el 20 de noviembre de 2016. En ese período el Papa Francisco llamó a los Católicos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a realizar con mayor empeño obras de misericordia.

De las catorce que la tradición enseña, quisimos profundizar en una en la relativa al mundo de “los encarcelados”, considerando que las demás también estarían de diferente modo y grado alcanzadas por ella.

Así escuchando la llamada de Dios por intermedio del Vicario de Cristo, luego de prolongada oración, diversas consultas eclesiásticas, a hermanos en la fe y aun a autoridades civiles, nos reunimos un grupo de varones cristianos el miércoles 14 de setiembre, día de la “Exaltación de la Santa Cruz”, en la capilla “Santa Rita”, dentro del ejido de la Parroquia “Santa Mónica y San Agustín”, en la Arquidiócesis de Córdoba, Argentina.

Luego de orar, de presentarnos, de dar a conocer la iniciativa, de plantarse dudas, comenzamos a discernir en torno a la especificidad de nuestra tarea evangelizadora. Paulatinamente nos fuimos consolidando como grupo, recurrimos al asesoramiento de expertos, mantuvimos reuniones con diferentes personas calificadas, con instituciones religiosas y laicas. Llegado el momento se iniciaron los trámites necesarios para darle forma jurídica a la Fundación “Sancte Dimae” (“San Dimas”).

De esta manera quedó delimitado y conformado el emprendimiento con ocho miembros Fundadores, entre los que se cuentan: Abogados, un miembro retirado de la Fuerza de Seguridad, un Contador, un Ingeniero, Profesores de diversas áreas, un ex Guardia Cárcel, un Trabajador estatal, además de un Sacerdote.

Pasado un corto tiempo recibimos, de la mano generosa de Nuestro Señor, el refuerzo de nuevos colaboradores, así se sumaron de manera estrecha a la tarea otros hermanos tanto varones como mujeres desde áreas como la Psicología, la Programación, la Asistencia Social… Cada uno nosotros, todos los embarcados en este proyecto hemos recibido grandes bendiciones, insospechadas meses atrás. Somos simples siervos de la Verdad de Cristo, deseosos de poder ayudar a los liberados arrepentidos que quieren cambiar realmente de vida, que ambicionen otra oportunidad para el Bien.

Que la Santísima Trinidad continúe, según su beneplácito, bendiciendo esta labor, bajo el patrocinio del Buen Ladrón.